VIDEOS PARQUE BOLIVAR
“La ciudad conquistada”
Espacios públicos de Medellín.
Plaza botero.
Barrio Moravia.
Por
Paula Andrea Arango Hoyos
Daniel Peláez Chaverra
Alexis García Ahumada
Mónica Elejalde
Sara Ortega
Materia: antropología cultural.
Docente: Ángela Garcés Montoya.
Fecha de entrega: 13 de septiembre del 2010.
Universidad de Medellín
2010
LA CIUDAD CONQUISTADA
OBJETIVO GENERAL: Percibir, conocer y entender la dinámica cultural de los ESPACIOS PÚBLICOS urbanos de Medellín en la perspectiva de TURISMO CULTURAL.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
– Identificar y contrastar los ESPACIOS PÚBLICOS de Medellín en relación con las nociones de espacio público, apropiación del lugar y gestión institucional.
– Conocer y aplicar algunas técnicas del Método Etnográfico como observación a distancia y participante, recorridos urbanos, historias de vida, registro visual.
– Reconocer las diversas formas de apropiación y valoración del espacio público por Instituciones públicas y privadas, organizaciones sociales y comunidad en general.
ESPACIO PÚBLICO: PLAZA BOTERO.
GESTIÓN INSTITUCIONAL.
Referente histórico de Medellín, fue construido a mediados del siglo XIX. Aún hoy se conservan algunas de las casas de gran valor arquitectónico, donde residían las familias prestantes de la ciudad. El restaurado Teatro Lido es otra de las joyas de la arquitectura que engalanan la zona, pero la edificación dominante allí es la Catedral Basílica Metropolitana, imponente edificación cuya construcción se realizó entre 1875 y 1930. A este parque, con la escultura Bronce Ecuestre del Libertador Simón Bolívar, obra del italiano Eugenio Maccagnani, confluye el Bulevar de Junín. Gracias a su arborización con numerosas especies nativas, es uno de los pulmones en el centro de Medellín. Es visitado todos los días por cientos de personas, pero especialmente las mañanas de los domingos, cuando la Banda Sinfónica de la Universidad de Antioquia interpreta al aire libre, en la llamada ‘Retreta del Parque’, lo mejor de su repertorio; o el primer sábado de cada mes, con el ‘Mercado de San alejo’, tradicional muestra artesanal, bastante concurrida.
TEATRO LIDO:
La historia cultural, artística y cinematográfica de Medellín ha pasado por este teatro desde 1945, cuando se inauguró. Ubicado en el costado oriental del Parque Bolívar, en el centro de la ciudad, se restauró en el 2007, y desde entonces acoge espectáculos de pequeño formato; su capacidad es de 1.100 espectadores. Por el tipo de construcción y su estrecha relación con la cultura de la ciudad es considerado Patrimonio Arquitectónico y Cultural de Medellín.
CATEDRAL BASÍLICA METROPOLITANA:
Se necesitaron más de 55 años para terminar su construcción, iniciada en 1875 y finalizada en 1930, gracias a la intervención del arquitecto francés Carlos Carré. Ubicada en el costado norte del céntrico Parque Bolívar, se afirma que es la iglesia más grande del mundo construida en ladrillo cocido —con cerca de 1.120.000 de ellos—. Su arquitectura románica alberga obras de arte y de arquitectura muy apreciadas por los conocedores, como las vidrieras españolas, el baldaquiano y el púlpito, las fuentes de agua bendita en mármol, entre muchas otras. Su órgano Walker es ya una joya de colección. En el Altar del Santísimo se halla la obra El Cristo del perdón, del pintor Francisco Antonio Cano, uno de los atractivos más visitados de la Catedral.
MERCADO DE SANALEJO:
Artesanos y mercaderes ofrecen, en el Parque Bolívar, el primer sábado de cada mes, las mejores artesanías: collares, pulseras, aretes, sombreros, decoración para el hogar, plantas para el jardín, prendas de vestir y todo tipo de recuerdos. Niños, jóvenes y adultos, antioqueños y visitantes, disfrutan este mercado multicolor y multicultural, una verdadera tradición entre los paisas.
Al parque bolívar lo antecede la Calle Junín: Es una de las calles más viejas de la ciudad de Medellín, se construyó antes de los años 30. Esta calle se encuentra cerca de la Playa en la Carrera 49 y la conforman centros comerciales, cafés, restaurantes, ventas callejeras, toda clase de productos y servicios, porque allí se encuentra desde flores, dulces, hasta artesanías y ropa de todas las tendencias de moda.
Algunos almacenes ofrecen ropas de todas las marcas, colores y tallas, es decir, para todos los gustos; y otros ofrecen artesanías, accesorios, adornos, juguetes o teléfonos celulares. Y si las personas que van allí no desean comprar este tipo de utensilios, pueden disfrutar de los restaurantes y heladerías. El Boulevard es uno de los pocos centros comerciales del centro de Medellín que ofrece compras y entretenimiento.
luctos
http://www.antioquiadigital.com/
Una entidades que adoptan o apadrina este lugar es la alcaldía de Medellín.
La alcaldía se encarga de prestarles atención a las personas que allí trabajan (a los vendedores ambulantes) brindándoles comodidad y una mejor presentación de los servicios que se brindan en este parque, ya que les ofrecen mini locales para que así el espacio público se mas agradable a la vista y para la comodidad de los propio vendedores. La alcaldía también está pendiente con la Secretaria de Cultura Ciudadana. Para brinda su aporte cuando se realizan eventos culturales en este espacio público.
SITUACIÓN ACTUAL.
El parque bolívar es un referente de la historia de nuestra ciudad, pero a su vez es referente de inseguridad.
En el recorrido se pudo observar personas de la tercera edad, que visitan habitualmente el lugar como una forma de encuentro con otras personas de su edad.
Hay en el parque personas de que por lo regular son mayores de edad, los pocos menores que uno se puede topar están en el ejercicio de la prostitucion.
Aledaño al parque hay vares de uso frecuente de personas que escuchan música” popular”.
En el parque además de las personas de la tercera edad, se reúnen jóvenes de toque rockero a consumir drogas. Y los días de san alejo se reúne los hippies y artesanos para vender y comprar las populares artesanías.
Este parque por su iglesia y los negocios a su alrededor se convierte en paso obligado para miles de personas que en un día laboral o de estudio deben pasar por él.
La iglesia convoca un buen número de feligreses en busca de la redención y las cantinas borrachines en busca de placeres terrenales.
De lo que era un parque y un pasaje comercial emblema de la sociedad aristócrata de Medellín, solo que el recuerdo, hoy en día el parque bolívar no es para nada sitio de ricos ni mucho menos de las elites intelectuales.
Un parque que en cierta forma conserva bastante de esa vida bohemia y loca de una ciudad que busca el progreso pero que esta atada al pasado.
En el parque se pueden reunir personas de diferentes identidades culturales pero hay una clara mayoría de población adulta, que ha encontrado en este lugar una forma de estar tranquilos durante varias horas sin hacer absolutamente nada. En los al rederos del parque se encuentran negocios de tipo turístico como AVIATUR, bastantes ópticas, y algunos lugares para comer.
Lo que demuestra que a pesar de los problemas o prejuicios que se tengan de este lugar es muy visitado.
Buena parte de la población que se acercan al parque lo hace en búsqueda del teatro lido, uno de los teatros emblemáticos de nuestras ciudad y que durante años ha sido el centro de exhibición de majestuosas obras teatrales. El teatro es apoyado por la alcaldía de Medellín, quien compro las boletas de todo este año, para que las personas de cualquier clase social puedan entrar a ver lo mejor del teatro nacional y local.
Las personas que frecuentan el parque ven una situación de permanente inseguridad.
«Por acá atracan mucho, hay viciosos que buscan dónde comprar la droga y hay prostitución», dijo María Amparo Martínez, vendedora ambulante de tintos en el sector.
El Parque Bolívar parece ser un centro de delincuencia, pero es una forma de teatro a pequeña escala de las problemáticas sociales de Medellín.
La policía se convierte en una forma de excluir lo que para la sociedad son delincuentes, pero también las personas diferentes.
Si bien el parque es libre y se reúnen personas de diferentes puntos de vista de todas formas no se deja de sentir la persecución a los jóvenes sobretodos señalados de marihuaneros y que tienen gustos musicales diferentes.
http://www.eltiempo.com/colombia/antioquia/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-6545607.html
DESCRIPCIÓN DE EL ESPACIO PÚBLICO.
– conocimientos previos sobre el espacio público: ubicación geográfica, importancia en la trama urbana de la ciudad
El Parque Bolívar, es un parque urbano ubicado en plena zona céntrica de la ciudad Medellín, Antioquia. Fue inaugurado en 1892 y nombrado así en homenaje al libertador Simón Bolívar, pero no fue sino hasta 1923 que se colocó en todo su centro la estatua de este, obra del escultor italiano Giovanni Anderlini.
El parque equivale a dos manzanas, tiene aproximadamente unos 10.395 metros cuadrados de área, distribuidas entre zonas verdes y pavimentadas y posee una densa y variada arborización, con numerosas especies nativas. Además, cuenta con bancas, fuente de agua, esculturas y demás elementos típicos que se encuentran en un espacio público como este.
Las vías que enmarcan al Parque de Bolívar son: por el occidente la carrera 49 (Venezuela), por el oriente la carrera 48 (Ecuador), por el sur la calle 54 (Caracas) y por el norte da con la fachada principal de la catedral.
Este espacio urbano es un sitio emblemático de la ciudad, con simbolismos históricos y culturales. A su alrededor se localizan varios sitios culturales de la ciudad: en el costado norte la Catedral Metropolitana de Medellín y en el costado sur oriental está el Teatro Lido (restaurado en 2007, administrado por el Ballet Folclórico de Antioquia), y también pueden ser apreciadas algunas de las viejas casas que en el pasado conformaron el sector residencial más lujoso del Centro. Todos los tres primeros domingos del mes, a las 11:15 a.m. la Banda Sinfónica Universidad de Antioquia ofrece su tradicional Retreta dominical o del parque y el primer sábado de cada mes se celebra el mercado artesanal de San Alejo. También, es frecuente encontrar en el parque presentaciones de teatro callejero, cantos populares, cuenteros y demás manifestaciones urbanas
Las vías que enmarcan al Parque de Bolívar son: por el occidente la carrera 49 (Venezuela), por el oriente la carrera 48 (Ecuador), por el sur la calle 54 (Caracas) y por el norte da con la fachada principal de la catedral.
– descripción del antes y del ahora del espacio público seleccionado: intervenciones de las que ha sido objeto.
Gracias a los programas sociales y a la fuerte presencia de la policía, el sector se está recuperando, la seguridad ha mejorado notoriamente, el parque ha recuperado su vitalidad, diariamente es visitado por personas de todos los sectores sociales y edades quienes conversan, debaten y polemizan sobre diversos temas. Además los fines de semana es el lugar predilecto de esparcimiento para muchas parejas y familias.
En el marco del parque hay 15 edificaciones consideradas Patrimonio Arquitectónico de Medellín, las cuales, datan desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, constituyendo un catálogo de la historia y transformación que ha sufrido este sector de la ciudad. Por lo cual, se busca rescatar dicho patrimonio de gran importancia en la memoria de la ciudad.
– elementos característicos del espacio físico que lo identifican: patrimonios asociados; calle de acceso; prácticas, acciones y actividades propias del espacios público. patrimonio cultural: tangible / intangible.
Estatua de Bolívar: La idea la promovió Pablo Echavarría, Su ejecución se resolvió en 1919. Se trata de una estatua ecuestre o sea que representa a Bolívar de cuerpo entero montado en caballo de batalla. El diseño fue realizado por el escultor italiano Giovanni Anderlini. La estatua fue despachada de Génova para Medellín, primero por vía marítima, luego fluvial por el rió Magdalena y terrestre por el Ferrocarril de Antioquia, todo el transporte fue gratuito. Las compañías de navegación que transportaron la escultura fueron: La Veloce y la Compañía Antioqueña de Transporte. El obrero Lázaro Cardona transportó la estatua de la estación del Ferrocarril al parque.
Busto de Fidel Cano Gutiérrez: En 1925 se instaló y se inauguró en el Parque de Bolívar el busto del periodista antioqueño Fidel Cano Gutiérrez, fundador del periódico El Espectador (el más antiguo de Colombia, el cual nació en Medellín). La escultura es obra del maestro Francisco Antonio Cano, y fue impulsada y financiada por la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín.
Busto Guillermo Cano Isaza: La escultura es una obra inédita del maestro Rodrigo Arenas Betancourt, en homenaje al ex director de El Espectador Guillermo Cano Isaza, ubicada en el costado oriental, justo al frente del Teatro Lido. El busto fue inaugurado el 3 de mayo de 2007 por el entonces alcalde de Medellín Sergio Fajardo Valderrama, como uno de los actos principales del Día Mundial de la Libertad de Prensa (UNESCO). Este actual busto es el reemplazo de otro, el cual había sido volado el 12 de abril de 1987 por el extinto cartel de Medellín.
Placa de James Tyrrel Moore: La placa realizada en bronce fue hecha por el maestro Jorge Marín Vieco, es de forma rectangular, cuenta al lado izquierdo con el rostro de perfil de Moore y al lado derecho una leyenda de agradecimiento. La placa esta puesta de forma inclinada sobre un pedestal de cemento al lado sur oriental del Parque. Fue inaugurada el 29 de noviembre de 1942 por la Sociedad de Mejoras Públicas de Medellín, y el discurso lo pronunció el historiador Julio César García Valencia.
DIVERSIDAD CULTURAL
La diversidad de culturas en el parque de bolívar se evidencia desde el mismo momento en que uno hace su aparición en dicho lugar.
Se pueden observar sin mucho esfuerzo desde los humildes venteros hasta las prostitutas que venden sus servicios al frente de la casa de dios.
Es curioso la forma que se desenvuelven los que para mi son habitantes de este reconocido lugar de la ciudad. Si me parece Curioso poder observar una de las iglesias más grandes de la tasita de plata y al mismo tiempo la decadencia de una ciudad que párese estar en decadencia perpetua, como si vivir para el placer fuera lo único que los habitantes de Medellín supieran hacer.
Es un lugar en que se reúnen los viejos a recordar cuando esto era uno de los lugar favoritos de la elite paisa, un lugar de música y comida solo para unos pocos y de drogas para unos muchos.
Un parque que nos muestra todavía esa cara de Medellín que se divide entre el pueblo y la urbe capitalizada.
Entre los negocios y las drogas se puede escuchar música del charrito negro, Darío Gómez y del inmortal Carlos Gardel. En medio de esos sonidos de otros tiempos, en esas canciones que hablan del amor, del odio, del rencor, Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé… (¡En el quinientos seis en el dos mil también!).
El san alejo es una forma de darle una vida y aire distinto a un lugar tan tradicional como el parque bolívar. En el se dan cabida diferentes formas de pensamiento artístico de la ciudad, como lo son los que en su momento fueron conocidos como hippies y que hoy simplemente hacen parte de esa masa de mechudos de nuestra ciudad, pero que todavía nos recuerdan los idéelas de paz y amor a través de una manilla de 5.000 pesos.
Si son los hippies y rockeros de vieja data los que todavía le dan ese toque contestatario a l lugar de encuentro de la comunidad católica senil de medalla.
La iglesia majestuosa llama la basílica metropolitana es observadora inmóvil de todo que en el centro de este maravilloso parque pasa, del consumo de drogas de la prostitucion, de la delincuencia, pero también del encuentro de personas que ven este lugar una forma de estadía tranquila, paradójicamente.
RECORRIDO URBANO
MORAVIA.
DIVERSIDAD CULTURAL
Basados en investigaciones generales y recorrido personal del barrio Moravia pudimos analizar de una manera crítica la diversidad de culturas que se encuentran en este barrio.
Podemos definir diversidad cultural como el grado de diversidad y variación tanto a nivel mundial como en ciertas áreas, en las que existe interacción de diferentes culturas, desde lo que pudimos ver podríamos decir que en este barrio existe multiculturalidad, desde los “pelaos” los bacanes del barrio hasta las señoras trabajadoras que son cabeza de hogar.
En este barrio se mezclan las culturas constantemente, en una cuadra podemos ver las casitas humildes que han ido mejorando su estructura, como las casas que siguen iguales sin ningún arreglo y pueden ser de alto riesgo para sus habitantes. Pero más allá de hablar de sus viviendas podríamos hablar de los diferentes tipos de personas que habitan este barrio como anterior mente decíamos hay multiculturalidad y esto se ve reflejado en los comportamientos, expresiones, formas de vestir y hasta los sitios que frecuentan.
Vale aclarar que este barrio es de bajos recursos y que sus habitantes se caracterizan por ser luchadores para conseguir lo necesario para vivir, se caracterizan además por tener negocios en sus casas, tener negocios en el área mas concurrida como el centro de la ciudad, o simplemente ser empleados de cualquier tipo de trabajo , no podemos generalizar que estas personas por ser de bajos recursos no tienen un alto cargo en una empresa. Podrían tenerlo sin ningún tipo de limitante. Algo importante que sabemos cómo personas es que hay un limitante para cierto tipo de personas en este barrio diríamos que las personas no van a gastar su dinero comprando ropa cara o artículos de lujo, ellos primero piensan en un montón de gastos mas necesarios los cuales deben de pagar. Es como un ejemplo de cómo las culturas están un poco marcadas según el estrato o tipo de procedencia.
En este barrio podría haber infinidades de culturas ejemplos: rockeros, rastas, raperos, hippies etc. Pero creemos que lo que mas se ve a nivel cultural en este tipo de barrios es la clase trabajadora personas comunes con unos estudios básicos como la primaria y el bachillerato. Algunos van mas aya y son estudiantes de alguna universidad. Pero en general pienso que cada persona tendrá su forma de ser y ver las cosas y creo que desde ese punto cada ser es como una cultura diferente además que es cambiante y se adapta a las necesidades que la sociedad impone.
CULTURA POPULAR
La cultura popular en este barrio también es muy variada podríamos dividir como culturas populares los géneros musicales y así poner a las personas en un grupo diferente motivado por sus preferencias y no solo motivado por la música también la religión, ser hincha de determinado equipo etc.
Cada persona tiene sus gustos pero en este tipo de barrio hay unos gustos mas marcados para digámoslo así esta comunidad. Un ejemplo seria que las señoras escuchan música popular por que vienen de familias de pueblos, que los jóvenes escuchan rap o reggaetón por la moda y por sus bailes exóticos, son unos ejemplos muy básicos pero en realidad tienen sentido.
Mas que todo queremos describir con nuestras palabras lo que entendemos y percibimos en este barrio, es como cualquier otro barrio popular que tienden a tener unos gustos mas marcados, unas tendencias populares llamadas así por que generan diferentes movimientos o formas de pensar.
KITSCH
El kitsch en este barrio se da de muchas maneras, arraigado a la posición social de la que hemos estado hablando, las personas especialmente de barrios populares tienden a ser un poco mas estrafalarios o llamativos a la hora de pintar sus casas, decorarlas, vestirse, peinarse , expresarse, hablar. Tienden a ser muy llamativos y hasta un modo más tranquilo de ver cosas que en otros barrios o países se ven como mal.
Recorriendo este barrio a simple vista se ve lo kitsch, y creemos que se da más que todo por la manera en que estas personas les ha tocado vivir, ellos simplemente hacen parte de unas costumbres traídas desde los campos y que se combinan con la ciudad, pero ellos no son consientes ni tienen la misma forma de pensar de nosotros y para ellos algo normal, para nosotros puede ser “mañe”.
Sacamos como conclusión que no está en el barrio lo kitsch, sino en las personas según su forma de pensar y ver, y que no solamente en barrios populares vemos cosas mañes en cualquier sitio para una persona algo es bonito para otra no.
DIVERSIDAD CIUDADANA.
a lo largo de todos estos conceptos la diversidad es clara, todos somos diferentes ya sea por costumbres, formas de pensar, maneras de ver las cosas, estrato social, barrio en que vivamos. Y todo ciudadano esta en su derecho en elegir a que cultura quiere pertenecer o como se quiere expresar o como nos hacemos ver. Es cuestión de mirar nuestro rededor y ver que tan diferentes somos así seamos de la misma ciudad o del mismo país.
GESTIÓN INSTITUCIONAL DE MORAVIA:
Moravia como zona de profundos problemas sociales, que van desde la pobreza y marginación social de sus habitantes hasta el hecho tan extraño de que es un asentamiento creado en un basurero.
Moravía es el sector urbano de Medellín con menos espacio por habitante, la media de la ciudad es de un metro, en Moravia solo llega a los 36 centímetros cuadrados.
Es un barrio estrecho para las personas que estén acostumbradas a vivir en ese sector de Medellín que tiene más de un metro cuadrado por habitante.
Siendo una zona periférica sus visitantes y habitantes pueden disfrutar de una panorámica de buena parte de la tasita de plata, e incluso el morro formado por la basura depositada en este barrio hace ya varios años.
Moravia paradójicamente genera algunos de sus empleos a partir de la recolección y recíclela de residuos sólidos, en especial caucho, botellas de gaseosas y cosas similares.
Dadas las problemáticas del sector la alcaldía con la ayuda de otras instituciones de nivel municipal y departamento como la universidad de Antioquia, universidad nacional de Colombia y su Facultad de Minas, el ITM en asociación con el Planetario han desarrollado programas para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
En el derecho a lo monumental destacan el jardín botánico, antes llamado parque de la libertad, el parque explora, el edificio de extensión de la universidad de Antioquia, y el planetario que trabajo en asociación con el ITM.
Como espacios de encuentro y recreación esta el famoso centro de cultura de Moravia, lugar de reunión de niños, jóvenes y adultos de la zona que pueden desarrollar actividades de lúdica, música y algunas otras.
Algunas de las actividades que desarrolla el centro de desarrollo de Moravia son:
Visitas guiadas Permanente.
Recorridos urbanos Lunes a viernes.
Apoyo a la formulación de proyectos ambientales comunitarios (proceda) Permanente. Hora del cuento Lunes.
La casa de Pedro Nel Gómez, construida por el afamado pintor paisa, es ahora un lugar de encuentro para el arte. La alcaldía de Medellín lo apadrino hace varios años y con su apoyo y el de la las personas que trabajan en la casa del difunto maestro se han llevado a cabo salidas pedagógicas que buscan acercar a la comunidad al arte, como forma de conocer un mundo diferente a ese en el que les toco que vivir.
ALGUNAS DE LAS ACTIVIDADES DE LA CASA MUSEO PEDRO NEL GOMÉZ
Patio de Recreo
JUEGOS TRADICIONALES
10:00am a 4:00pm
CARRERAS DE OBSERVACIÓN
Entre las 10:00am y las 3:00pm
PROYECCIÓN
MUSEOS Y COHESIÓN SOCIAL.
WEB GRAFIA:
http://www.guiaturisticademedellin.com/index.php?option=com_content&view=article&id=56%3Aparque-bolivar&catid=6%3Acentro-historico&Itemid=1&lang=es
http://www.guiaturisticademedellin.com/index.php?option=com_content&view=article&id=90%3Amercado-de-sanalejo&catid=11%3Aotros-atractivos&Itemid=1&lang=es
http://www.eltiempo.com/colombia/antioquia/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-6545607.html
BIBLIOGRAFIA:
BORJA, Jordi. La ciudad conquistada. Madrid: Alianza Editorial. 2005.
Colecciones Fotográficas: Corporación VIZTAZ, Palacio de la Cultural, Biblioteca Público Piloto.
GUZMÁN CARDENAS, Carlos: “Las nuevas síntesis urbanas de una ciudadanía cultural”. En: Organización de Estados Iberoamericanos.
Alexis García Ahumada
Ensayo sobre la cultura en el Parque Bolívar
La diversidad de culturas en el parque de bolívar se evidencia desde el mismo momento en que uno hace su aparición en dicho lugar.
Se pueden observar sin mucho esfuerzo desde los humildes venteros hasta las prostitutas que venden sus servicios al frente de la casa de dios.
Es curioso la forma que se desenvuelven los que para mi son habitantes de este reconocido lugar de la ciudad. Si me parece Curioso poder observar una de las iglesias mas grandes de la tasita de plata y al mismo tiempo la decadencia de una ciudad que párese estar en decadencia perpetua, como si vivir para el placer fuera lo único que los habitantes de Medellín supieran hacer.
Es un lugar en que se reúnen los viejos a recordar cuando esto era uno de los lugar favoritos de la elite paisa, un lugar de música y comida solo para unos pocos y de drogas para unos muchos.
Un parque que nos muestra todavía esa cara de Medellín que se divide entre el pueblo y la urbe capitalizada.
Entre los negocios y las drogas se puede escuchar música del charrito negro, Darío Gómez y del inmortal Carlos Gardel. En medio de esos sonidos de otros tiempos, en esas canciones que hablan del amor, del odio, del rencor, Que el mundo fue y será una porquería ya lo sé… (¡En el quinientos seis en el dos mil también!).
El san alejo es una forma de darle una vida y aire distinto a un lugar tan tradicional como el parque bolívar. En el se dan cabida diferentes formas de pensamiento artístico de la ciudad, como lo son los que en su momento fueron conocidos como hippies y que hoy simplemente hacen parte de esa masa de mechudos de nuestra ciudad, pero que todavía nos recuerdan los idéelas de paz y amor a través de una manilla de 5.000 pesos.
Si son los hippies y rockeros de vieja data los que todavía le dan ese toque contestatario a l lugar de encuentro de la comunidad católica senil de medalla.
La iglesia majestuosa llama la basílica metropolitana es observadora inmóvil de todo que en el centro de este maravilloso parque pasa, del consumo de drogas de la prostitucion, de la delincuencia, pero también del encuentro de personas que ven este lugar una forma de estadía tranquila, paradójicamente.
TOMADO DE LA REVISTA SOHO.COM.CO
Por: ANTONIO CABALLERO
El periodista más controvertido de Colombia escribe en exclusiva para SoHo un artículo sobre sus encuentros y desencuentros con la marihuana, y la manera como ésta le abrió las puertas a la libertad.
La primera vez que fume marihuana fue… ¿cuándo fue? No me acuerdo. La marihuana destiñe la memoria: no deja más que unos borrones blanquecinos, vagos como nubes, signos con tiza desdibujados sobre un tablero negro de pizarra.
Pero sí sé que la primera vez que fumé marihuana no era marihuana, sino haschisch, o hachís, o kif, como lo llaman en Marruecos, de donde provenía el de mi ceremonia iniciática. El haschisch de los moros es la misma sustancia que en India llaman charas, y es más potente que la ganja y que el simple bhang. Es la resina pura de la cannnabis índica, subespecie de la sativa que, a su vez, etcétera, etcétera. En fin: las notas eruditas se las pueden saltar. Digo que la primera vez que fumé marihuana no era marihuana porque en París, donde yo vivía por entonces, no la había. Había kif marroquí, que se fumaba en pipa. No me gustó. Recuerdo el humo azul, tirando a verdoso, curiosamente horizontal. Era invierno, hacía frío. El sabor caliente y metálico de la pipa me secó la garganta. Me dio algo parecido a la náusea. Me acosté tiritando.
Meses más tarde, en Colombia, fumé marihuana de verdad, hierba de la Sierra Nevada. O sea —nota erudita—, bhang, que se obtiene por la trituración de hojas, tallos y semillas. Me encantó el olor, me gustó el sabor, y el crepitar de las semillas que a veces estallaban en el interior del grueso varillo de papel de Biblia. Recuerdo que —sí, señores: recuerdo: porque la marihuana borra la memoria, pero a la vez la exalta, como exalta y agudiza los sentidos a la vez que parece adormecerlos y embotarlos: el tacto, el gusto, el olfato, el oído (la vista no)—, recuerdo que en ese tiempo podía uno encontrar en todas las esquinas de Bogotá, como hoy encuentra mandarinas o cigarrillos de contrabando, marihuana de muchas clases: ‘uña de gato’, ‘punto rojo’, ‘Santa Marta Golden’. La vendían unas señoras rollizas y coloradas en envoltorios de papel periódico que pesaban, a ojo, media libra: áspera, dulzona y aromática. Me gustó, ya digo. Pero más que por el placer directo del sabor, el aroma y el color del humo, porque daba acceso a otros placeres. Como todas las drogas más o menos alucinógenas, la marihuana es una puerta. The Doors of Perception (Las puertas de la percepción), tituló Aldous Huxley un libro que fue famoso en aquellos años en el que contaba sus experiencias con drogas sicoactivas.
La marihuana abría puertas al mundo físico y al mental, a los apetitos y a las curiosidades: a la música, el sexo, a la meditación, al sonido y al sentido de las palabras; incluso puertas al hermético —para mí— reino de las matemáticas puras. Recuerdo —¿ven ustedes que sí tengo recuerdos? Y eso que hablo de cosas de hace casi 40 años— que un día, abierta mi conciencia por la hierba, supe inventar (o descubrir, no sé), una serie de números naturales hasta entonces no encontrada ni concebida por nadie. Una serie, por supuesto, infinita (la hierba abre las puertas del infinito con asombrosa facilidad; de otra droga, la mezcalina, decía el poeta Henri Michaux que es “un mecanismo de infinito”), construida sobre el crudo modelo de la de los números primos y constituida por todos los números enteros que no son divisibles ni por sí mismos ni por la unidad. Una serie impensable y que, sin embargo, pude pensar. Aunque después no encontré ningún número que cupiera en ella. Sin duda no busqué lo bastante. La marihuana tiene también eso: que uno se distrae y piensa en otra cosa, y se le olvida, y se va.
Hablo de las matemáticas, pero mencioné también la música. En esos años finales de los 60 y principios de los 70 eran muchos los marihuaneros que sólo fumaban marihuana para escuchar música. De todo: los entonces todavía jóvenes Rolling Stones, el ya viejo Johann Sebastian Bach, la inmemorial quema boliviana del altiplano, las novedosas mezcolanzas electrónicas de instrumentos occidentales made in Japon. Yo la fumaba además para ‘componer’ música, con el mérito añadido de no tener oído musical: todo lo daba la hierba por sí sola. Una noche compuse en la cabeza —letra y música— una canción de los Beatles, en inglés. Y otra tarde una sonata —sólo música, pero en alemán— de Mozart. Por no saber notación musical, ni inglés, ni alemán, todo eso quedó inédito. Y además —sí, lo reconozco: la marihuana es traicionera— lo he olvidado.
Sólo yerba
Con la marihuana se ganan cosas, y otras se pierden para siempre.
El sexo. La traba de la hierba, que refleja las tensiones y afina los sentidos, que expande el tiempo y a veces inclusive llega a inmovilizarlo, eternizando el instante, es una excelente herramienta sexual. Estoy hablando de aquellos años felices, privilegiados en la historia de la humanidad, en que el sexo no sólo era libre, por la relajación de las costumbres y el abandono de los valores familiares que tanto preocupaban a los Papas de Roma y a los presidentes de Estados Unidos, sino que además no era peligroso. Los antibióticos habían convertido la antes temible sífilis en un juego de niños, y aún no existía el sida. Todo eso duró poco, y se acabó cuando Papas y presidentes consiguieron por fin inventar y propagar el sida para meter en cintura la corrupción moral de la juventud de Occidente. Luego vendría, también de la mano de esos sombríos personajes, la ‘guerra frontal contra las drogas’: el cierre definitivo de las puertas abiertas.
Pero había más. Yo, por ejemplo, consumí buena parte de esos años de traba jugando al ajedrez. Bajo los efectos de la marihuana, una partida podía durar días enteros, como las de Spasski y Fisher. Tal vez no salía tan buena como esas —pues para jugar al ajedrez no basta con drogarse: es necesario además saber jugar al ajedrez—. Pero lo parecía. El ajedrez no es como el billar, digamos: en el billar, cuando uno juega trabado, puede imaginar deslumbrantes carambolas a tres bandas que desafían las leyes de la geometría: pero las intenta, y no salen. En cambio en el ajedrez se demora uno horas, o días, o incluso meses, en darse cuenta de que eso que parecía una defensa siciliana no era una defensa siciliana. Pero, insisto, lo parecía. La hierba crea ilusiones: puertas que tal vez no lo sean en realidad, pero que lo parecen. Visto desde la sobriedad, un enmarihuanado puede parecer un perfecto imbécil, riéndose dulce y locamente de cosas que no existen. Pero, ¿que importa que no existan, si se ríe? Vuelvo a Henri Michaux:, que en sus años tardíos abandonó la experimentación con mezcalina como inspiración de cuadros y poemas, y calificó los efectos alucinatorios de la droga de “miserable miracle”. Miserable, tal vez; pero también milagro.
Un milagro en el filo de la muerte. De nuevo hablo de ilusión: de una muerte ilusoria, pues la marihuana es completamente inofensiva (a diferencia de, pongamos por caso, la aspirina: en Estados Unidos mueren más de 500 personas al año por hemorragias inducidas por un excesivo consumo de aspirina). La muerte ilusoria de la llamada pálida. La primera vez que a mí me dio la pálida creí que me estaba muriendo, o que quizás ya estaba muerto. No podía mover ni un párpado. Me sorprendía ver que los que estaban conmigo en ese trance no me prestaban la menor atención: seguían riéndose de sus cosas de idiotas. Pero en mi sorpresa no había ni rencor ni reproche: que se rían de sus cosas mientras yo aquí me muero: ya morirán ellos también.
Luego no me morí, o al menos no me he muerto todavía. Pero conocí la muerte, como había conocido la defensa siciliana en el ajedrez, sin conocerla en realidad. El miserable milagro de la hierba transmuta la realidad en ilusión, como quien convierte el agua en vino. Y ese fue, conviene recordarlo, el primer milagro que hizo Jesucristo, a instancias de su madre, con ocasión de las bodas de Caná. Después vendrían otros, más prácticos, más utilitarios: sanar a los paralíticos, devolverles la vista a los ciegos, exorcizar a los endemoniados. Pero ese primer milagro consistió en conceder la ebriedad: en abrir puertas.
Abriendo puertas
The doors of perception. Una banda de músicos de aquel entonces se llamaba así, The Doors, explícitamente por eso: porque usaba drogas. Su cantante, Jim Morrison, murió luego de una sobredosis de algo.
De una sobredosis de adulteración del algo que fuera, porque las drogas no matan por sí mismas. Ni las llamadas blandas, como la marihuana, ni las llamadas duras, como la heroína. Son mucho más nocivas las drogas lícitas que las ilícitas: el alcohol, el tabaco, el válium, el prozac, la mismísima aspirina. Lo que mata en las drogas prohibidas es justamente el hecho de que están prohibidas; lo cual conduce, entre otros muchos males, a que sean adulteradas con toda suerte de sustancias, desde la cal de las paredes hasta la estricnina de las ratas, por los gángsters que manejan el negocio. Y si lo manejan gángsters es justamente porque es un negocio prohibido.
¿Y por qué están prohibidas, si son inofensivas e inclusive benignas? La marihuana, por ejemplo, no sólo es una abridora de puertas de la mente y del cuerpo, sino que tiene además toda suerte de usos medicinales. Desde hace cinco mil años, desde los tiempos del emperador Chen Nun, los chinos la han usado como analgésico para los dolores reumáticos y para curar el estreñimiento. Y actualmente, en los propios Estados Unidos que en teoría la prohiben, se usa para tratar achaques tan variados como el glaucoma y la epilepsia, la esclerosis múltiple, los calambres menstruales, la náusea producida por las quimioterapias para el cáncer, la anorexia; veinte más. Pues resulta que las drogas, aunque sean inofensivas y útiles para la medicina, están prohibidas porque son peligrosas para las autoridades. Porque son un camino de libertad, y en consecuencia se oponen al orden establecido, que está establecido sobre la pasión de prohibir: de controlar.
Son peligrosas para las autoridades: de ahí la falacia, inventada por las autoridades, de que son peligrosas para quienes las usan. Y lo son, sin duda: nada es inocuo; si no produjeran ningún efecto, no serían drogas. Pero esa falacia se ha inflado desmesuradamente hasta convertirse en absurda y criminal “guerra frontal contra la droga” en la cual se han embarcado todos los gobiernos del mundo encabezados por Estados Unidos, porque a las autoridades no les conviene que los individuos sean libres. No pueden tolerarlo, porque va en contra de su esencia. En consecuencia, el uso de las drogas, que liberan, ha sido calificado por las autoridades como un delito, como una enfermedad, como un pecado, algo que debe ser prohibido, y castigado.
Vino, pues, la guerra frontal contra la droga, decretada por el gobierno norteamericano de Richard Nixon. El consumo de drogas, por supuesto, aumentó, se diversificó, y creció el negocio. Pero esa es una historia larga y complicada. Aquí voy a hablar solamente del efecto que esa guerra tuvo sobre la marihuana que fumaba yo. La acabó.
Yo fumaba, como he dicho, hierba de la Sierra Nevada de Santa Marta, que era, decían, la mejor del mundo. La primera medida de la nueva guerra que afectó a Colombia fue la fumigación con paraquat, un defoliante que les había sobrado a los norteamericanos de la guerra del Vietnam, de las plantaciones de la Sierra. Entre estas y la fumigación fueron arrasadas nada menos que 150 mil hectáreas de bosques de la Sierra, y la hierba que allá se producía quedó envenenada durante años. Ahora sí era perjudicial para la salud. La consecuencia fue que, si hasta entonces los marihuaneros gringos compraban su hierba a los marimberos colombianos, a partir de entonces los marihuaneros colombianos tuvimos que empezar a comprar hierba norteamericana de importación: la famosa ‘sinsemilla’ de California, gracias a la cual los Estados Unidos se convirtieron pronto en lo que siguen siendo hoy: el primer productor y el primer exportador (además del primer consumidor) de marihuana del mundo.
Ese resultado me pareció perverso; y, si había sido deliberadamente buscado, me pareció diabólico. Es cierto que, con el paso del tiempo, la producción colombiana de hierba se ha recuperado considerablemente, ayudada entre otras cosas por el cambio de énfasis en la guerra antidrogas: se empezó a considerar más importante destruir las plantaciones de coca (y posteriormente también de amapola), y la marihuana fue dejada relativamente en paz. Pero consideré intolerable la idea de que mis pesos se transformaran en dólares que, a través de los impuestos de los marimberos californianos, ayudaran al gobierno de Estados Unidos a mantener la guerra. Y dejé de fumar marihuana.
Me dediqué, en cambio, a escribir contra la política de los gobiernos de Estados Unidos. Es otra droga. Otra puerta hacia la libertad.
TOMADO DE LA URBE DIGITAL
José Andrés Ardila Acevedo
joanar89@hotmail.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Taller de medios I
Pidió que en este artículo se le llamara Rocco Sifreddi, pero no es una escogencia arbitraria porque en su cuarto señala la carátula de una película DVD, en la que aparece Rocco Siffredi, un ícono del cine porno por dos razones: por el tamaño de su pene y porque aguanta como nadie cuando se trata de sexo. El tipo, además, es un director y productor creativo. Ha hecho escuela, incluso. Mejor dicho, es un referente de la industria en todo sentido.
El de la portada es un hombre maduro, rubio, fuerte. Aparece en el centro de la carátula, desnudo, tendido sobre una tabla de surf, exhibiendo, orgulloso, sus 26 centímetros. En el mundo del porno se le conoce como “El semental italiano”. Desde el 87 hasta la fecha ha rodado 1.300 películas que respaldan su reputación. Por otro lado, este Rocco, el de esta entrevista y que señala la foto de la portada, tiene 26 años y está próximo a graduarse de antropólogo. Y, pese a su deseo de emular a aquel porno estrella italiano, es un hombre extremadamente flaco, tan mestizo como el colombiano promedio, más bien bajito, de mirada esquiva y manos en los bolsillos, que habla lento, en voz baja, como a quien se le escapa un pensamiento por error.
“La gente relaciona de inmediato la pornografía con una especie de enfermedad mental. Muchas personas, educadas incluso, piensan que alguien que consume porno es un enfermo. Por lo general, son las mismas personas que creen que masturbarse es una aberración, que los maricas se van al infierno y que todo espermatozoide es un bebé”, afirma el fanático.
Cuenta la historia de una película producida en Estados Unidas en los años 70, y que en España la llamaron ‘Alicia en el país de las pornomaravillas’. Aunque fue hecha con toda la intención de ser una película pornográfica y fue producida además por uno de los grandes del porno de la época, Bill Osco, se convirtió en poco tiempo en una película de culto del cine independiente “porque a un grupo de personas, amparadas en el furor de la libertad sexual de la época, se le ocurrió que eso era cine arte. Todo se reduce, entonces, a la predisposición de la mente. Yo soy un entusiasta del cine porno de la misma forma que vos podés serlo del cine de ciencia ficción o de terror”, dice sin tapujo este Rocco Siffredi.
De La Urbe Digital: Pero debe haber una diferencia. Un fanático del cine de terror tiene sus razones para preferir este género por sobre el cine documental, por ejemplo.
Rocco Siffredi: Claro. El fanático del cine de terror, primero, en el plano más básico, busca unas emociones que no encontrará en ningún otro género. Obvio: quiere sentir miedo. Desde el sentido común ¿tiene lógica que alguien busque que lo aterren, que le hagan aferrarse a la silla, subir el ritmo cardiaco, gritar como un desesperado y que, además, tenga que pagar por eso? Yo no creo. Pero, afortunadamente, en el arte no todo es cuestión de lógica. Alguien dirá que en el arte se busca vivir una experiencia estética. Pero yo creo que fundamentalmente se busca placer. Y para eso creo que hay, mínimo, tantas formas como hombres en el mundo. Entonces, lo que yo busco en el cine porno. ¿Que por qué no me consigo una novia?, dirá alguien. Una cosa no excluye a la otra. El Marqués de Sade escribió algo muy a propósito… sobre la consciencia y los prejuicios.
Rocco se levanta de la silla y va hasta la repisa ubicada al lado del computador. En la repisa hay una pila de libros, libretas y papeles desordenados. Revisa las libretas con afán. Luego va hasta el nochero, mira en el cajón y regresa a la repisa. Revisa nuevamente las libretas, esta vez se detiene con una, pasa algunas hojas y regresa a la silla.
RS: Esto creo que es de las Las 120 jornadas de Sodoma: “‘Vamos a darnos indiscriminadamente a todo lo que sugieren nuestras pasiones y siempre seremos felices. La conciencia no es la voz de la naturaleza, sino sólo la voz de los prejuicios’. A esto es exactamente a lo que me refiero”.
DLUD: Más de un crítico de cine no va estar de acuerdo…
RS: ¿Y? Ahí no puedo hacer nada. Muchos de esos críticos a duras penas pueden lidiar con sus propios egos (…) Yo pienso que el porno cumple con algo, esa es una virtud que nadie puede negar.
DLUD: ¿Cuál es tu película favorita?
RS: Tengo varias… Me gustan sobre todo las parodias. “Alicia en el país de las pornomaravillas” es una muy buena. En general, las parodias de cuentos infantiles tienen una gracia especial. Hay una italiana, muy vieja también, producida por Aldo Sachetti, que se llama “Las aventuras eróticas de Caperucita Roja”. Es muy divertida. Las mujeres son feas, la mamá de caperucita tiene unas tetas asquerosamente grandes y los actores tampoco es que sean los más esculturales, hasta un par de enanos aparecen por ahí, pero tiene una gracia especial (…) Está también el clásico de clásicos: “Garganta profunda”.
Rocco se reconoce como un coleccionista moderado. En su pequeño cuarto de pensión, en una caja de cartón, tiene cerca de 200 DVD con largometrajes pornográficos. Doce tacos de VHS y tres de Betamax que conserva por puro fanatismo, porque además de no tener los aparatos para verlos, posee las respectivas copias digitales. Todo esto sin contar los archivos del computador y las revistas que considera harina de otro costal.
RS: Si hay que echarle la culpa a alguien, es a mi papá (risas). Cuando tenía como 12 años, encontré entre los libros de él una revista porno. Por un tiempo, la miraba a escondidas. Mi papá no se dio cuenta sino hasta el día se me dio por llevarla al colegio, para mostrársela a mis amigos. Alguien nos delató con la directora de grupo. Yo dije de una que esa revista era de mi papá (risas). Obviamente, lo llamaron para hablar con él… y no era difícil encontrarlo porque era profesor allá mismo. Me hice a la idea de que me esperaba una ‘pela’ épica al regresar a la casa, pero él no me dijo ni una palabra al respecto. Por aquellos días no supe que mi papá no era capaz de darme la cara por pura vergüenza. El ‘crimen’ terminó impune y la revista desapareció para siempre.
TOMADO DE LA REVISTA SEMANA
1.440 millones
CIFRA De millones de personas en el mundo viven con menos de 1,25 dólares diarios, es decir, en condiciones de extrema pobreza. Así lo reveló la ONU en su informe anual sobre desarrollo humano, en el que analizó los efectos de la crisis financiera de 2008, que calificó como la peor de varias décadas por destruir 34 millones de empleos.
Silencio, estoy comiendo
GASTRONOMÍALa vista, el gusto y el olfato desempeñan un papel crucial en el sabor de la comida, pero poco se sabe del rol del sentido del oído.
Sábado 6 Noviembre 2010
La vista, el gusto y el olfato desempeñan un papel crucial en el sabor de la comida, pero poco se sabe del rol del sentido del oído. Andy Woods, un científico de Unilever en Londres, reclutó a 48 estudiantes de la Universidad de Manchester para averiguarlo. Los participantes consumieron diferentes tipos de comida mientras escuchaban un ‘ruido blanco’ (como el del televisor análogo cuando no está sintonizado) o un sonido suave. Cada persona debía describir si la comida era dulce, salada o agradable. Woods encontró que la comida tenía menos sabor en las condiciones ruidosas, y por lo tanto demostró por primera vez que el ruido del ambiente afecta la manera en que se disfruta la comida. Aunque esa no era la intención, muchos han comprendido ahora por qué la comida en los aviones resulta insípida.
SALUDInvestigadores en Alemania desarrollaron un implante de retina que les devolvió parte de la vista a tres personas ciegas.
Sábado 6 Noviembre 2010
Investigadores en Alemania desarrollaron un implante de retina que les devolvió parte de la vista a tres personas ciegas. Se trata de un dispositivo conocido como implante subretiniano, con un microprocesador de tres por tres milímetros, que reemplaza los receptores de luz que se pierden cuando se degenera la retina. Gracias a este avance, uno de los sujetos pudo identificar y encontrar objetos en una mesa, moverse por una habitación, acercarse a la gente, leer la esfera de un reloj y distinguir tonos de gris. El implante ayudaría a cerca de 200.000 personas en el mundo que tienen una enfermedad degenerativa conocida como Retinitis Pigmentosa, en la que fallan los receptores de luz del ojo. Aunque todavía no se puede aplicar de forma masiva, es un adelanto sin precedentes en el tema de prótesis visuales. La investigación fue publicada en Proceedings of the Royal Society B.
Gerardo Lissardy
Madrid
BBC MUNDO
La tradicional prevalencia del apellido del padre sobre el de la madre en los hijos caducará en España si se aprueba una reforma legal en el país impulsada por el gobierno, que comienza su trámite en el Parlamento.
El proyecto establece que las parejas que esperan un hijo deberán precisar qué apellido llevará el bebé y, en caso de falta de acuerdo o de especificación, prevalecerá el orden alfabético entre el paterno y el materno.
La reforma aprobada en julio por el Consejo de Ministros español procura de ese modo fomentar la igualdad entre la mujer y el hombre al momento en que los hijos reciben el nombre de sus padres.
El proyecto también elimina cualquier referencia al estado civil de los padres que inscriban hijos, es decir, si están casados o no.
La iniciativa surge en un contexto de transformación socio-cultural del concepto de matrimonio en España, donde cae la tasa de nupcialidad y aumentan las parejas que cohabitan o tienen hijos sin casarse.
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Orden alfabético
La legislación española actual consagra la prevalencia del apellido paterno sobre el materno siempre que los progenitores no especifiquen lo contrario o carezcan de un acuerdo al respecto.
La propuesta de cambiar esto está incluida en una reforma del Registro Civil español que promueve el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
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«En caso de desacuerdo o cuando no se hayan hecho constar los apellidos en la solicitud de inscripción, el encargado del Registro Civil determinará la elección de los apellidos según su orden alfabético», indica el proyecto.
Está previsto que, si resulta aprobado, el proyecto entre en vigor dentro de dos años.
Pero la idea ya suscita polémica en España, con el opositor Partido Popular que anuncia su rechazo y expertos que advierten que con el tiempo podrían prevalecer los apellidos que empiecen por las primeras letras del alfabeto.
Menos y más tarde
El proyecto de ley asemeja de hecho además los matrimonios a cualquier otra relación de pareja a la hora de inscribir hijos, ya que elimina las referencias al estado civil de los padres.
La proporción de hijos de parejas no casadas en España se duplicó en la década transcurrida entre 1998 y 2008, para ubicarse casi en 32% del total, informó Eurostat, la oficina estadística europea, en septiembre.
Los españoles se casan cada vez menos y más tarde
Juan Ignacio Martínez Pastor, profesor de sociología de la Universidad Nacional a Distancia (UNED)
Eso ubicó la tasa española de hijos nacidos fuera del matrimonio cerca de la media europea de 35%.
Los expertos creen que esto es parte de una cambio profundo de las relaciones de pareja en la sociedad española.
«Los españoles se casan cada vez menos y más tarde», explicó Juan Ignacio Martínez Pastor, profesor de sociología en la UNED de Madrid y autor del libro “Nupcialidad y cambio social en España” (2009).
En diálogo con BBC Mundo, Martínez Pastor dijo que esto se debe en gran medida a una variación en las prioridades de las mujeres españolas, más preocupadas que antes por sus carreras profesionales y menos por formar una familia.
Hijos y cohabitación
El número de nuevos matrimonios celebrados en España cayó 10,8% sólo el año pasado, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que acentuó una tendencia a la baja desde 2004.
Muñequitos torta
La tasa de bodas española se encuentra por debajo de la media europea.
Con 175.952 matrimonios celebrados durante 2009, la tasa de nupcialidad española cayó a 3,8 por cada mil habitantes, por debajo de la media europea de 4,9 del año previo, la última registrada por Eurostat.
Esto coincidió con una baja de 5% en la tasa de natalidad del país, después de una década de aumento impulsada en buena medida por los inmigrantes.
Estas variaciones también en medio de una crisis económica que ha golpeado especialmente a los jóvenes españoles, cuyo índice de desempleo ronda el 40%, el doble de la media europea.
Esto y el hecho de que quienes empiezan a trabajar en España lo hacen a menudo sujetos a un contrato temporal, supone que la estabilidad financiera para sustentar un techo sea casi un lujo para los jóvenes en el país.
Martínez Pastor dijo que pese a todas las dificultades la cohabitación de parejas no casadas tiende a crecer en el país y actualmente tres de cada diez varones españoles de entre 30 y 34 años que convive en pareja es soltero.
«La cohabitación va a seguir aumentando en España cuando pase la crisis, y va a aumentar mucho», aseguró.
TOMADO DE LA BBCMUNDO.CO.UK
Por: MARCELO BIRMAJER
—Hasta ahora los filósofos se han dedicado a intentar interpretar el matrimonio —me dijo mi amigo Tasuz—. Lo importante es transformarlo.
—Eso ya lo intentó Marx con la sociedad —respondí—. Y le salió muy mal. Hay que seguir interpretando, sin transformar. Mejorar es imposible.
—No en este caso —me desafió Tasuz—. El matrimonio gay me ha inspirado.
—Pero entonces lo que tú quieres es cambiar de equipo, no de estrategia…
—Todo lo contrario —desmintió Tasuz—. Quiero que por primera vez exista el matrimonio heterosexual. Hasta ahora no ha sido más que una farsa. Fíjate los gays; luego de casados, continúan practicando el sexo anal, la mamada con final feliz, hacen el amor tal vez cuatro veces por semana…
—Bueno —lo interrumpí—. Si realmente no quieres cambiar de equipo, lo estás disimulando muy bien…
—Pero no seas estúpido —me amonestó—. Tenemos mucho que aprender de ellos. ¿Cuántos amigos tienes, casados, a los que sus mujeres les entreguen todo cada vez que ellos quieren?
—¿Casados? —dije—. Ninguno. Sé de casos que han logrado todo de la misma mujer, pero solo después de divorciados. Y de otros que lo consiguen de sus amantes. Pero ningún casado que yo conozca lo tiene todo de su esposa.
—¿Y por qué?
—Si pudiera responderte esa pregunta, sería rico —apunté—. O al menos feliz.
—¡Porque no figura en el contrato matrimonial! —gritó Tasuz como un eureka.
Lo miré en silencio esperando que siguiera.
—Si tú te fijas —continuó efectivamente Tasuz—, en el contrato matrimonial se incluye la fidelidad, que me parece perfecta. Cuidarse el uno al otro en la salud y la enfermedad, que también apruebo. Compartir los bienes, indiscutible. Responsabilidades para con los hijos, etcétera.
—Pero nadie cumple
—rebatí.
—Sin embargo —desarrolló Tasuz—, el incumplimiento de esas reglas es causal de divorcio. Y está muy bien que así sea. Si tu mujer incumple alguna de esas reglas, o tú incumples tu responsabilidad para con tus hijos, intervienen los jueces, las leyes, incluso la policía. Ahora bien, ¿por qué no legislar la mamada, el sexo anal, el acto sexual en general? Un inciso matrimonial que rece: «Se proporcionarán placer, del modo en que cada uno elija, cada vez que uno de los dos lo requiera». Eso, por supuesto, nos obligaría a cumplir con nuestras esposas toda vez que ellas lo pidan.
—Ningún problema —me subí a su plataforma.
—Y oficiarles lo que ellas decidan. Si dice 69, 69; si dice trabajo manual, trabajo manual.
—Yo no tengo escrúpulos —confirmé.
—Me parece que este inciso reduciría a más de la mitad el índice de divorcios.
—Pero necesitamos del voto femenino para sancionarlo
—injerté—. Y mucho me temo que las mujeres no estarán de acuerdo.
—¿Por qué? Ellas son las que más sufren los divorcios
—argumentó Tasuz.
—Porque mientras nosotros nacemos y vivimos cada segundo con ganas de fornicar de las más distintas maneras, y nuestra única preocupación es cómo conseguirlo y mantenerlo erguido, ellas son perseguidas desde la adolescencia, y sus ganas no son un hecho, sino una probabilidad y una condición para decir que sí o que no, entre muchas otras condiciones.
—Pero si fuera por las ganas —avanzó Tasuz—, no existiría el matrimonio. Lo que estamos hablando es de cómo conciliar las ganas con la estabilidad necesaria para llevar una vida en sociedad. Tenemos que convertir el rechazo sexual conyugal, en cualquiera de sus formas, en algo tan grave como la infidelidad o el abandono del hogar. Para las sociedades previas al siglo XX, era indecente que una mujer fornicara sin estar casada. Tenemos que demostrar que es indecente no fornicar después de casarse.
—Padeces la misma miopía que el resto de los zelotes —repliqué—. Crees que acabas de descubrir el gran espacio en blanco de la especie humana. Y en realidad, si las cosas son como son, es porque han llegado a este punto luego de miles de años de prueba y error.
—Pues yo le dije a mi esposa, la semana pasada, que si a partir de ahora no me da todo lo que quiero en la cama, me divorcio, y me importa un rábano si tiene ganas o no. Ha funcionado.
—Es una semana —intenté bajarlo a la realidad—. Ven a verme luego de un mes.
—Siempre serás un derrotista —me apostrofó.
—Mucho me temo que más que un derrotista, lo que siempre seré es un derrotado.
TOMADO DE LA REVISTA SOHO.COM.CO
El gobierno habla constantemente de las cinco locomotoras que nos conducirán a la Colombia de la prosperidad democrática. Infraestructura, vivienda, sector agropecuario, minería y petróleo, e innovación, son los sectores que “esperamos −explica el director de Planeación Nacional− sean los principales halonadores del crecimiento económico del país en los próximos años.” (Portafolio, oct.25.10) El tiempo, al igual que en el plan de desarrollo anterior, nos dirá quién es el verdadero poder detrás del “poder”, pues, aunque no se conozca mucho, todas las políticas del gobierno han sido “recomendadas” por el Banco Mundial en un documento titulado Colombia 2006-2010: una ventana de oportunidades. Aunque se oculte o se niegue, la alta burocracia de la economía colombiana no mueve una hoja sin el previo consentimiento o del Banco Mundial o del FMI o del BID, entidades que, como se sabe, son controladas por las potencias mundiales, en especial, por Estados Unidos.
Pero no es el menester en este escrito estudiar cómo se maneja la economía nacional en su conjunto, sino, más bien, mirar los problemas de la vivienda. Jorge Enrique Robledo, en su libro El drama de la vivienda en Colombia (El Áncora Editores, 1985, pp. 28), explicaba que “La capacidad de un país con relaciones capitalistas para atender las necesidades de alojamiento de su población y, en consecuencia, el mayor o menor déficit habitacional, depende de cuántas personas puedan comprar vivienda propia y cuántas logren subsidiar los gobiernos”. De lo cual concluía: “Con el advenimiento del capitalismo el problema (de la vivienda) se empeora o no dependiendo de la capacidad de pago de los asalariados y de la fortaleza económica de los Estados.”
Los líos de la vivienda son hondos. Mínimo la mitad de lo construido en el país se hizo de manera informal y por el mecanismo de autoconstrucción, es decir, más de la mitad de los alojamientos carece de especificaciones técnicas que eviten que, por ejemplo, en caso de un sismo, estos caigan como castillos de naipes. En relación con las viviendas para los sectores populares, llamadas de interés social, explica el profesor Gilberto Arango, “la tendencia general está marcada por las malas soluciones que son la mayoría y no por las buenas que por desgracia son muy pocas”. Se agrega, además, que la reducción progresiva del tamaño de los alojamientos tiende a expulsar a sus habitantes, que se vienen convirtiendo en cajas de fósforos en los que con dificultad se puede dormir. Además, desde 1971, el tema de la calidad de vivienda no se toca en serio; solo se habla de las políticas de financiación y del papel del sector de la construcción en la economía nacional. A pesar de que ¡mínimo el 50 por ciento! de las viviendas carecen de todas las especificaciones técnicas, situación que se da porque la solución al problema de la vivienda ha recaído fundamentalmente en las familias y no en el Estado, asunto que desde la liquidación del Instituto de Crédito Territorial se dejó al garete del mercado. Con estas realidades se dice que el país va por buen camino y ha sido muy bien gobernado.
En el país más de quince millones de habitantes sufren alguno de los dos tipos de déficit habitacional. O no tienen vivienda y se ven obligados al hacinamiento o carecen de alguno o de todos los servicios básicos, o su rancho es, con todo el respeto que merecen los compatriotas que se ven sometidos a tan lamentable vivir, de lata, cartón, esterilla, madera y sin piso de material. Cualquiera que camine por las zonas deprimidas de Colombia constatará que lo dicho no es exageración. Y quien conozca los relatos de Patrick Süskind o Dickens concluirá que desde hace siglos se sabe que en esas condiciones anidan problemas de salud pública y de tipo social, que no son mayores por los avances de la medicina, la que en muchos casos, poco o nada puede hacer ante la miseria y pobreza de millones de colombianos. No faltarán quienes digan que en sentido estricto no existe problema de vivienda alguno, porque todo el mundo vive en algún sitio.
El panorama se agrava cuando se sabe que, según la OIT, solo 46 de cada cien trabajadores tiene contrato de trabajo, cifra que en Chile llega a 69 de cada cien, en Brasil 77 y en Canadá 84. El universo de personas con posibilidad de acceder a un crédito de largo plazo se reduce, además, porque una porción importante de los asalariados o tiene contrato a termino fijo o su ingreso es inferior a dos salarios mínimos, causando una sinsalida: demostrarle, de un lado, al banco que tiene capacidad de pago y de otro, al gobierno su inexistencia para acceder a un subsidio. Pero el subsidio no es garantía de nada. El Plan de Desarrollo anterior se puso como meta dar 830 mil soluciones, de las cuales solo movilizó 286 mil, el 34,5 por ciento de la meta. Entre 2002-2006, en movilización de subsidios, se logró el 71 por ciento de lo propuesto. En realidad es mucho menos, pues las cifras tienen un elemento que las infla: una parte importante de lo entregado por el gobierno nacional corresponde a legalización de títulos, no a la construcción de una vivienda, en lo que tampoco se llega a las proyecciones. Entre 2006-2010 se aspiraba a legalizar 326 mil títulos y solo se alcanzó a 10 mil. Esto con un gobierno que destina casi la mitad de sus gastos al servicio de la deuda y a asuntos militares.
Según el Dane, al año se conforman 285 mil hogares, y se construyen 96 mil viviendas. Luego el déficit habitacional crece en 189 mil unidades al año. El 44 por ciento de las unidades construidas corresponde a viviendas de interés social, en el resto, los esfuerzos son fundamentalmente privados. A este ritmo, manteniendo invariable el número de hogares, pasarían 39 años para resolver el déficit actual. El gobierno de Juan Manuel Santos proyecta construir un millón de viviendas, 679 mil VIS y 340 mil no VIS. Cifras que, de lograrse, no subsanarán la totalidad del déficit. De ellas, 280 mil se adquirirán con subsidios del gobierno, pero de acuerdo con lo presupuestado para el 2011 y de movilizarse la totalidad de los subsidios, cosa improbable, faltarían 45 mil para lograr la meta. Se planea invertir 77,5 billones de pesos, y de ellos, 67 provendrán del esfuerzo de las familias, 6,6 de la nación y 3,7 de los entes territoriales. Bien difícil va ser que municipios y departamentos pongan los dineros que les exigen y que los bancos, hoy más dedicados a especular con los bonos del gobierno y en la bolsa de valores, se interesen de verdad en el negocio.
La Ministra de Vivienda ha dicho que la política tendrá como pilar la construcción de macroproyectos, cosa que urbanistas modernos cuestionan y que profundizará el carácter monopolista del capitalismo en asuntos urbanos. Habrá que ver si logran gestionar el suelo necesario para tal empresa, más en una economía donde la especulación tiene vastos cimientos y en la que muchos empresarios, en vista de la ruina que les causa el “libre comercio”, se convierten en especuladores del suelo, especulación que, además, excluye a millones de colombianos de la posibilidad de obtener una vivienda digna.
TOMADO DE LA SILLAVACIA.COM
Jueves 4 de Noviembre de 2010
El drama de la vivienda
Juan Pablo Fernández M – Fogoniando
Por: MARCELO BIRMAJER
Un hijo es la alegría del hogar; dos son una fiesta, pero tres pueden ser un infierno. Desde ese cálido lugar el autor envía esta postal para celebrar el Día del Padre.
El título de esta nota tiene algo de falso. Tal vez el padre de un hijo pudiera escribir unas memorias. Quizás el padre de dos hijos, con algunos olvidos. Pero un padre de tres hijos, como es mi caso, ya ha perdido la memoria por completo. Cada neurona ha sido castigada por un llanto; cada recuerdo borrado por la falta de sueño; cada intento de reflexión anulado por un golpe en la puerta del baño. No escribiré mis memorias, entonces, sino que expresaré mi desesperación: soy un amnésico con imaginación, puedo recordar cómo fui olvidando todo…
I. Comer con los niños
Alguna vez escribí (lo sé porque lo publiqué en un libro, no porque lo recuerde) que los niños no lloran porque quieran comer: los niños lloran cuando sus padres quieren comer, para impedírselo. El objetivo central de un niño en un almuerzo no es comer, sino impedir que su padre almuerce.
Tu hijo, por ejemplo, nunca ha probado una verdura en su vida. Lo has intentado todo: esculpir la coliflor hasta darle la forma de un Pato Donald, ponerles brillantina a los tomates, invitar a Popeye a comer espinacas en tu mesa; pero no hay caso: los niños y las verduras son incompatibles. Te resignas y lo llevas al local de comida chatarra. Estos locales, en los últimos años, aparte de las sustancias que habitualmente sirven a los niños, también sumaron comestibles. Entonces los adultos pueden pedirse algo mientras los niños se comen los juguetes que vienen en las cajas y juegan con los sucedáneos de carne. Te pides la única ensalada. Se trata de un manojo de lechuga repartida en un recipiente de masa de cucurucho. No has llevado aún el primer bocado a tu boca cuando descubres que tu hijo, espontáneamente, ha desarrollado un repentino gusto por la lechuga. Él quiere tu lechuga.
¿Has intentado alguna vez beber un vaso de agua delante de tu hijo? Eres como un caballo que, a punto de inclinar tu cabeza sobre el abrevadero, recibe una tirada de riendas: «Papá, ¿me das agua?». Nunca ha bebido agua: los niños son como los camellos; excepto por las gaseosas, pueden llegar hasta los 15 años sin beber agua. Salvo que tú estés a punto de beber un sorbo luego de un día de trabajo en el desierto.
Pero el súbito deseo de los niños por los comestibles y bebestibles que habitualmente reprueban no se limita a su ingestión. Los niños también desarrollan un inmediato talento artístico en la mesa familiar: les gusta buscar tonalidades en el color de las salsas, aguándolas, volcando sus vasos sobre tu plato recién servido. O probar nuevas recetas, escupiendo un bocado de una papa frita que no les ha gustado sobre tu único trozo de pescado a la plancha.
Entre las múltiples fórmulas para adelgazar, nunca he escuchado ni leído la única que realmente funciona: almorzar o cenar con tus hijos. Es el modo más seguro de no probar bocado. ¿Te tienta un chocolate? Intenta comerlo delante de tus hijos. ¿No puedes vivir sin ese plato de pastas? Invita a tus hijos a compartirlo. En una semana habrás adelgazado más que con cualquier ejercicio, pastilla o dieta.
Los temas de conversación de los niños a la hora de comer se reducen a un par de tópicos esperables e inesperados; y tanto sonoros como gestuales. Los esperables, sonoros y gestuales son los puñetazos y tirones de pelos, entre insultos y llantos, con la hermana o hermano, por la pata de pollo sobrante que algún adulto desprevenido ha dejado en su plato. Lo más habitual es que la pata de pollo acabe enredada entre los cordones de la zapatilla del vencedor. Los inesperados son las exposiciones teóricas que los niños eligen para desarrollar en la mesa familiar: preguntas acerca de temas escatológicos. Todos los conceptos y palabras que se oponen a la estimulación del apetito serán recitados por los niños mientras comen imperturbables. Nuestro estómago se ha cerrado, nuestra comida se enfría, pero el niño quiere más. Es inútil esperar que se lave las manos, o que aguarde un segundo luego de que sació su hambre: se levantará cual veloz Pókemon, desengrasará sus manos en las cortinas o en el apunte impreso del padre y correrá a continuar con el juego de PlayStation que tuvimos que rogarle que dejara para venir a comer.
Solemos escandalizarnos frente a aquellos animales que se comen a sus crías. El canal de cable dedicado a la vida salvaje brinda todo tipo de explicaciones al respecto, pero yo creo que con el tiempo finalmente descubrirán la verdad: lo hacen porque es el único modo de comer algo luego de haberse convertido en padres.
II. Comienzan las clases
Recuerdo mi pensamiento el día en que rendí la última materia de mi colegio secundario: «Gracias a Dios nunca más tendré que pasar por esto». ¿Quién me iba a decir que solo 20 años más tarde tendría que levantarme temprano refunfuñando contra mi destino por tener que hacerme cargo de tres niños en edad escolar? Es cierto que aún en estas difíciles circunstancias continúo alegrándome de ya no estar en la necesidad de contestar preguntas acerca del peso específico de los objetos y las raíces cuadradas, conocimientos que al día de hoy no he logrado adquirir.
El interés cada vez mayor de los docentes por el hecho de que los padres nos compenetremos con las actividades escolares de nuestros hijos nos ha convertido en una suerte de alumnos rezagados. Porque, tarde o temprano, nuestros hijos, mal que bien, logran superar las matemáticas, la geografía y la lengua; pero los padres nunca aprenden a ser padres.
En las reuniones escolares de padres suele haber roles muy bien demarcados. Están quienes pretenden que la escuela brinde una educación de primer nivel y que se incorporen, en los primeros grados, materias como la fusión atómica y los viajes interestelares. Que se les enseñe alquimia e ingeniería genética. Yo suelo permanecer en silencio: mi único interés es que me los devuelvan cansados. Tomando en cuenta que los padres debemos ayudar a nuestros hijos con las tareas que traen a casa, prefiero que no incluyan entre los deberes la clonación de una hormiga o la confección casera de un tomógrafo, ya que son habilidades para las que me encuentro negado.
Ciertos padres parecen saber cómo lograr que sus hijos permanezcan callados en clase y otros cómo lograr la integración entre todos los niños del aula. Pero lo curioso es que son los mismos que no paran de hablar a lo largo de toda la reunión y los que terminan insultando a los maestros, respectivamente. Mi opinión es que los niños se aburren en el aula, y también en la casa, hagan lo que hagan, y que los maestros son héroes a quienes debemos agradecerles que se los soporten. El solo hecho de que un adulto acepte enfrentar un pelotón de 30 niños sin más armas que una tiza y un pizarrón —sin televisión, sin videojuegos ni payasos— debería valerle la nominación al Premio Nobel de la Paz. Por supuesto, como dije, callo estas opiniones, no sea cosa que algún padre quiera ponerme en penitencia o enseñarme algún método de integración. La verdad es que, cada vez que voy a una reunión de padres, vuelvo a sentirme un niño camino a la escuela. Sé que otra vez me voy a aburrir, que hablarán de cosas que no me importan, y que estaré esperando que suene el timbre para salir al recreo. Cuando finalmente la reunión termina, regreso a mi estudio y a mi trabajo como si se tratara de las vacaciones. Mis hijos ya saben leer, restar, sumar, dividir y multiplicar. Saben la diferencia entre el río y el mar, entre la Tierra y la Luna, y entre la clase y el recreo. Es mucho más de lo que yo he llegado a entender a lo largo de mi vida.
III. Tu hijo cumple años
Cuando los hijos festejan un cumpleaños, los padres cumplen dos, ya que deben ocuparse de la celebración, y eso envejece.
Primero llegan los invitados con problemas de conducta, de los que los respectivos padres quieren deshacerse primero. Llegan con una hora, dos o hasta con un día de anticipación. El padre del chico que ha quemado el aula viaja repentinamente a Tailandia, y para que su hijo no se pierda el cumpleaños te lo deja a dormir desde el día anterior. Los demás tienen problemas menores: una niña gusta de comer la madera de las mesas, otro no puede despegarse de su mascota, un perro feroz, y un tercero habla solamente en mandarín. Los padres del cumpleañero deben velar por la seguridad de todos. Los 20 o 30 niños que participan en el cumpleaños solo sienten predilección por los lugares prohibidos de la casa: el baño privado, el lavadero con sustancias tóxicas y la escalera mortal.
Los animadores, los dos jóvenes actores frustrados y con problemas familiares a los que se ha contratado para que alegren la fiesta, llegan tarde, si es que llegan.
Una niña vuelca la gaseosa sobre los cuadernos imprescindibles del cumpleañero y un niño se limpia la boca con una camisa recién planchada. La fiesta aún no ha comenzado.
Por fin llegan los animadores. Son una pareja, en el sentido sentimental del término. No se sabe bien cuáles son los recursos que han preparado para entretener a los niños, pero es evidente que se han peleado unas horas antes de llegar al cumpleaños. El hombre, con una máscara del Pluto, le recrimina a la mujer, vestida como Minnie, la esposa del ratón Mickey, ciertos devaneos que supuestamente ha mantenido, en fecha reciente, con un denominado Tribilín, o Goofy. Los chicos no entienden las alusiones, no encuentran divertido el sketch y comienzan a burlarse de los animadores, de los padres del cumpleañero y cada uno de otro. Dos se trenzan a trompadas y pronto la casa se convierte en una taberna del viejo 0. Es preciso recurrir al botiquín, al agua oxigenada, y al valium para los padres.
De algún modo, se soplan las velitas y el cumpleaños termina en su sentido simbólico. Pero no fáctico. Se les debe pagar a los animadores por no haber divertido a nadie; incidentalmente, un niño ha roto la máscara de Pluto, de procedencia taiwanesa, y debe agregarse un extra, en dólares, para compensar la pérdida. Que se vayan los animadores —repentinamente reconciliados gracias a la experiencia de haber sobrevivido a la agresión de 30 niños o a la visión de los dólares, vaya uno a saber— no significa que también se esfumen los niños. Hay que mantenerlos acorralados hasta que lleguen los padres a buscarlos.
Paradójicamente, los padres de los primeros son los últimos en venir a buscarlos. Ya ha salido la primera estrella, y los tres delincuentes juveniles que asedian la casa aún no han sido retirados por sus progenitores. ¿Vendrán alguna vez dichos padres, o aprovecharán el cumpleaños para deshacerse de ellos para siempre?
Finalmente, un ama de llaves, un adolescente con un aro en la nariz y un chofer en una limusina llegan para retirar a los tres rezagados. El adolescente con el aro en la nariz no me transmite demasiada confianza, pero me muestra un permiso para trasladar al niño en barco, junto a su padre separado, hasta Tailandia. Ahora sí, el cumpleaños ha terminado, y yo tengo un siglo más.
IV. La lealtad de una mujer
Esta mañana dejé primero a mi hijo de 13 años en la escuela, pasé a buscar el auto, volví a casa, recogí a mi pequeña hija de 9 años, e intenté dejarla a su vez en la escuela. Como todos los padres dejamos a los niños a la misma hora, no hay lugar para estacionar el auto junto al cordón, de modo que lo detuve en doble fila, en plena calle, y todos los colectivos y taxis de Buenos Aires comenzaron a bocinarme e insultarme. Pero la pequeña no se apuró a ingresar al establecimiento: reclamó una golosina.
Cuando le supliqué que entrara a la escuela porque los taxistas y colectiveros me ejecutarían, replicó que prefería verme aplastado por las ruedas del transporte público antes que pasar el día sin su golosina. Deposité en su mano mi único billete, de un valor respetable, y le rogué que no dijera nada a su hermano.
Esta tarde, pocos minutos antes de comenzar a escribir este artículo, llamó mi hijo: amenazaba con quitarse el apellido; yo le había dado un billete a su hermana y a él no. Acto seguido, le pasó el teléfono a su madre y esposa mía: mi mujer me regañó por dejar en manos de mi hija un billete de tamaña numeración. La pequeña se había cariado las muelas con turrones blandos y arruinado el estómago con chocolates indigeribles. Pedí que me pasaran con la pequeña y única beneficiaria de todos mis males.
—Pícara —le dije con una risa—. Le contaste todo a todos.
—Eres malo —me dijo con toda seriedad—. No le diste dinero a mi hermano. Y además, dejaste que me comprara porquerías. Por suerte mamá me cuida.
TOMADO DE LA REVISTA SOHO.COM.CO